Supuesto 1
Enunciado
J.A.L. es propietario de un perro, de nombre «Killer», que pertenece a la raza American Staffordshire Terrier, calificada como potencialmente peligrosa en el Decreto que en su Comunidad Autónoma regula la tenencia de este tipo de animales. Una mañana, J.A.L. llevaba al can suelto y sin bozal por un parque de su localidad de residencia, a sabiendas de que pertenecía a una raza de perros potencialmente peligrosos y que existía riesgo de que pudiera menoscabar la integridad física de las personas con las que se encontrara. Hacia las 11:45 horas, el perro corrió hacia R.E.B., de 6 años de edad, que, acompañada de sus abuelos, se encontraba jugando en la zona de columpios del mismo parque. El animal se abalanzó sobre ella y comenzó a morderle, mientras que una persona que se encontraba haciendo footing intentaba quitárselo de encima dándole golpes, sin llegar a conseguirlo. Llegó entonces al lugar J.A.L., que consiguió apartar al perro del cuerpo de R.E.B. Como consecuencia del ataque, R.E.B. sufrió una mordedura en el glúteo izquierdo, que le provocó extrusión de subcutáneo de 2 centímetros y erosión a nivel lumbar izquierdo. Tales menoscabos físicos necesitaron anestesia local y sutura quirúrgica para sanar, además de antibióticos, y tardaron en curar diez días, tres de los cuales la víctima estuvo impedida para realizar sus actividades habituales. A la víctima le ha quedado como secuela una cicatriz en palmo dérmico del glúteo izquierdo de 6 centímetros. El procedimiento penal incoado a raíz de los hechos relatados se dilató en exceso por motivos no imputables a J.A.L., llegando a estar paralizado, circunstancia que supuso un perjuicio personal para él, que se vio en la condición de investigado y acusado más tiempo del razonablemente necesario.
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Las preguntas de este supuesto, con corrección y explicación, están en el caso práctico cronometrado.
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