Supuesto Nº1
Enunciado
Iván R.C. ingresa en el Centro Penitenciario de Topas un martes de febrero, con una condena de cuatro años por un delito contra la salud pública. En el departamento de ingresos vacían la bolsa de pertenencias sobre el mostrador y le intervienen el dinero que lleva encima, un billete de 50 euros y otro de 100 dólares y un reloj de oro que, dice, le regaló su padre. El funcionario lo anota todo e Iván firma el recibo que le da el funcionario. Dos meses más tarde la Junta de Tratamiento lo clasifica en segundo grado y pasa al módulo 3. Entra en el taller de soldadura, donde cobra un sueldo, que se le abona en su cuenta de peculio, y compra en el economato con la tarjeta del centro. En mayo lo operan de una hernia y pasa unos días en enfermería. El médico le pauta una dieta reforzada, con más cantidad de la que lleva el racionado común, y así se la sirven mientras dura la convalecencia. De vuelta al módulo arrastra una tos que no se le va y pide en el economato un jarabe que le ha recomendado otro interno que no requiere prescripción médica. Pide también unas zapatillas, pero no tienen, de modo que presenta una instancia a la Dirección para que le autoricen comprarlas fuera y pagarlas de su bolsillo. La instancia está pendiente de resolver. Una tarde, en una requisa rutinaria, el funcionario del módulo encuentra unos billetes doblados dentro de un libro de la celda. Iván dice que se los pasó un primo suyo en la comunicación del sábado y que no ha llegado a gastarlos. A primeros de julio entra en la oficina de régimen un oficio del Juzgado de Instrucción número 2 de Salamanca, que sigue contra él una causa por un posible delito de estafa. El juzgado ordena la intervención de parte del dinero que el interno tenga en el establecimiento. En septiembre el Centro Directivo acuerda su traslado al Centro Penitenciario de Puerto III. Iván llega al departamento de ingresos con tres cajas y una bolsa que, una vez pesadas, dan 31 kilogramos. Antes de subir al furgón pide dos cosas: que le entreguen en mano todo el saldo de su peculio y que la Administración se haga cargo del traslado de sus cajas.
¿Quieres resolverlo tú?
Las preguntas de este supuesto, con corrección y explicación, están en el caso práctico cronometrado.
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