Repaso del bloque: Conducta humana
Un repaso completo del último bloque del temario de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias, el de Conducta humana, de principio a fin: los elementos de la conducta y cómo se aprende (triple sistema de respuesta; condicionamiento clásico de Pávlov, operante de Skinner y vicario de Bandura; refuerzo, castigo y extinción), la prisión como sistema social (control formal e informal, código del recluso, prisionización frente a resocialización) y las habilidades sociales (asertividad, entrenamiento y evaluación). Los tres temas conectados, con las trampas de examen. Con test de 15 preguntas.
Lo que aprenderás
- El bloque conecta 3 planos: los elementos y el aprendizaje de la conducta (tema 48), la prisión como sistema social (tema 49) y las habilidades sociales (tema 50)
- La conducta es un triple sistema de respuesta (motor, cognitivo y fisiológico) que se aprende; modelos: condicionamiento clásico (Pávlov), operante (Skinner) y observacional o vicario (Bandura)
- Refuerzo (positivo o negativo) SIEMPRE aumenta la conducta; el castigo la disminuye; el refuerzo negativo NO es castigo (retira un estímulo aversivo); la extinción es dejar de reforzar una conducta antes reforzada
- La prisión es un sistema social con control formal (normas, órganos y funcionarios) e informal (código del recluso, jerga, subculturas y liderazgos)
- Prisionización (asimilar la cultura carcelaria; a mayor prisionización, más difícil la reinserción) frente a resocialización (proceso prosocial); efectos de la privación de libertad: hacinamiento, pérdida de roles y despersonalización
- Las habilidades sociales NO son innatas: se aprenden y se entrenan (instrucciones, modelado, ensayo conductual, retroalimentación y generalización); la asertividad es el punto medio entre la pasividad y la agresividad
- Todo se orienta a la reeducación y la reinserción social: prevención de la reincidencia, la violencia y las conductas adictivas; la conducta y las habilidades se evalúan por observación, entrevistas, escalas, autorregistros y situaciones simuladas
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Bienvenido al pódcast de serfuncionario. Hoy no traemos un tema nuevo: hacemos un repaso completo del último bloque del temario, el de Conducta humana, de principio a fin. Son tres temas, pero no los vamos a soltar sueltos: los vamos a conectar en un solo hilo.
Y digo conectarlos porque ese es justo el sentido de este bloque. Primero entenderás cómo funciona y cómo se aprende la conducta de una persona; después, cómo esa conducta se transforma dentro de un sistema social muy particular, la prisión; y por último, qué competencias hay que entrenar para que esa persona conviva mejor dentro y se reinserte fuera. De los cimientos psicológicos, a la vida en el centro, a la herramienta de cambio. Tres bloques. Vamos con el primero.
Bloque A. Los elementos de la conducta y cómo se aprende.
Arrancamos por los cimientos, porque todo lo demás se apoya aquí. La conducta es el conjunto de respuestas de una persona ante los estímulos. Y ojo con la primera trampa: conducta no es solo lo que se ve. Es un triple sistema de respuesta. Repítelo, porque cae: motor, lo que la persona hace; cognitivo, lo que piensa; y fisiológico, lo que su cuerpo reacciona. Los tres a la vez. Si te ofrecen la conducta como algo puramente observable, desconfía: falta el plano cognitivo y el fisiológico.
Segunda idea de base: la conducta se aprende, se mantiene o se modifica según sus consecuencias. Y para explicar cómo se aprende, tres modelos que tienes que saber con nombre y apellido. El condicionamiento clásico de Pávlov, que es aprendizaje por asociación de estímulos, el del perro y la campana. El condicionamiento operante de Skinner, en el que la conducta se moldea por sus consecuencias, por lo que viene detrás. Y el aprendizaje observacional o vicario de Bandura, en el que se aprende observando e imitando a un modelo; es la base del modelado. Grábate el trío: Pávlov asocia, Skinner refuerza por consecuencias, Bandura imita.
Y llegamos al concepto estrella del bloque, el que más se pregunta y con más trampa: el refuerzo y el castigo. La regla de oro, apréndetela literal: el refuerzo siempre aumenta la conducta; el castigo siempre la disminuye. Da igual el apellido. Vamos con los apellidos, que es donde te intentan liar. El refuerzo positivo añade algo agradable. El refuerzo negativo retira algo aversivo, algo molesto. Fíjate bien: los dos son refuerzo, y por tanto los dos aumentan la conducta. Aquí está la pregunta trampa más repetida del tema: el refuerzo negativo no es un castigo. No lo es. Retirar algo desagradable para que una conducta se repita más es reforzar, no castigar. El castigo, por su parte, también tiene dos caras: el castigo positivo añade algo aversivo, y el castigo negativo retira algo agradable; los dos disminuyen la conducta. Y una figura más, la extinción: dejar de reforzar una conducta que antes sí se reforzaba, de modo que poco a poco se apaga. Resumen para no fallar: refuerzo, sube; castigo, baja; negativo no quiere decir castigo, quiere decir que se retira algo.
Cerramos el primer bloque con la evaluación de la conducta, cómo se mide. Las técnicas: la observación directa, la autoobservación con autorregistros, los autoinformes, las entrevistas, las escalas y cuestionarios, y los registros psicofisiológicos. Y un matiz profesional que te conviene tener claro, porque distingue a un buen informe de uno malo: al informar hay que separar tres cosas, la descripción del hecho observado, la inferencia diagnóstica que haces a partir de él, y la valoración profesional. Describir no es lo mismo que interpretar. Con esto ya tenemos los cimientos; subamos al siguiente plano.
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